La contabilidad Electrónica y la Facultad del Artículo 60 Bis

Profesor: Juan Carlos Pardo Vergara

Contador Público y Auditor

La evolución del país, en lo referente a las tecnologías de información, ha traído consigo que en el ámbito de capacitación el profesional contable no solo ha tenido que actualizarse en la técnica misma, como lo fue la convergencia desde los Principios Contables Generalmente Aceptados en Chile (PCGA) hacia las Normas Internacionales de Información Financiera (IFRS), sino, además, ha tenido que asumir la complejidad de la modernización tecnológica del Estado en cuanto a los mecanismos de control y fiscalización .

Esto se ha traducido en la forma como el Servicio de Impuestos Internos ha desarrollado y potenciado la sucursal virtual www.sii.cl a través de los años. Si vemos la evolución de las formas como se da cumplimiento a las obligaciones tributarias tanto principales como accesorias, podemos destacar cómo las declaraciones de Impuestos mensuales y anuales son presentadas principalmente vía internet y también podemos destacar cómo se ha migrado desde un sistema de facturación en papel a un sistema obligatorio de factura electrónica, el cumplimiento del envío del informe electrónico de compras y ventas (IECV) vía internet, y cómo no mencionar la gran cantidad de declaraciones juradas que deben ser enviadas al SII.

Como detallamos anteriormente, el Servicio ha ido en la línea de sustituir los medios de cumplimiento tributario desde el papel hacia lo digital, pero el Servicio de Impuestos Internos no solo llegó hasta ahí. En el afán de suprimir el uso de papel por parte de los contribuyentes, el 29 de diciembre de 2005 el SII, mediante la Resolución 150, establece que “Para todos los efectos tributarios, los Libros Contables Electrónicos de los contribuyentes autorizados, reemplazarán a los libros que el contribuyente deba mantener de acuerdo a la ley, y a los libros adicionales o auxiliares que el Servicio haya establecido”. En términos concretos, la contabilidad electrónica permite al contribuyente que decide esta forma de mantener su contabilidad, mantener su contabilidad en archivos digitales y le permite eximirse de tener disponibles libros físicos para fines tributarios; estos libros son Diario, Mayor, Balance y de Compras y Ventas.

La consolidación del uso por parte de las empresas de sistemas contables tanto empaquetados como hechos a la medida, ha permitido la sociabilización del uso de la contabilidad electrónica, por la disminución de impresión de gran cantidad de papelería con su respectivo beneficio de costos de reproducción y de almacenamiento. Con esta coyuntura, a través de la Ley 20.780 de 2014, se creó el artículo 60 Bis en el Código Tributario (D.L 830), el cual establece que “el Servicio podrá realizar los exámenes a que se refiere el artículo anterior accediendo o conectándose directamente a los referidos sistemas tecnológicos, incluyendo los que permiten la generación de libros o registros auxiliares impresos en hojas sueltas.” Con esto, el Servicio ya está en condiciones no sólo de examinar los registros contables de los contribuyentes, sino, además, de conectarse directamente a las bases de datos que contienen los registros contables de ellos, lo que queda reafirmado con la Resolución N º56 de fecha 19/06/2017, es decir, emanada recientemente del Organismo Fiscalizador, Resolución que establece la forma y los plazos para el ejercicio de la facultad del Artículo 60 Bis.

Esto abre un debate a nivel empresarial de cómo se deben adaptar las empresas a la nueva cultura de fiscalización tributaria, donde veremos cómo el SII va convergiendo, desde un modelo clásico de fiscalización basado en el respaldo documentario y la presencia del contribuyente en las oficinas del SII, hacia un modelo de revisión donde es el SII que va hacia el contribuyente o lo fiscaliza de forma remota. Todo lo anterior exige al profesional contable independiente resguardar de manera más confiable la información contable y que el software que utilice para sus registros cumpla con los estándares que requiere el órgano Fiscalizador. En el caso del profesional contable dependiente, este requerirá tener el conocimiento suficiente sobre el funcionamiento del software que llevan las empresas y la forma como se pueden extraer los datos para efectos de fiscalización, resguardando la privacidad de otros datos en los cuales el SII no tiene la facultad de examinarlos.

Es relevante por ello revisar algunos puntos de la resolución Nº 56 del 19/06/2017.

a) Sobre la notificación inicial del Artículo 60 Bis, practicada por el SII.

En este punto es relevante indicar que el perfil requerido por el SII es de consulta, por lo tanto, el funcionario deberá tener un perfil que no permita agregar registros a la contabilidad, ni que pueda modificarlos ni eliminarlos. Esto debe ser detallado claramente en la notificación.

Por otra parte, es relevante establecer el plazo en el cual se requiere que el perfil sea mantenido como Activo para efectos de salvaguardar la información del Contribuyente.

b) Cumplimiento de la puesta a disposición de los antecedentes requeridos.

Como esta facultad se refiere al acceso a la información, es importante detallar cuándo se entiende que el contribuyente dio cumplimiento, esto es cuándo el contribuyente disponga de un encargado para responder consultas, cuándo el contribuyente disponga de un espacio separado para el examen por parte del funcionario y cuándo el contribuyente ponga a disposición de forma ordenada una minuta explicativa del sistema contable, su funcionamiento y en los casos que se requiera el manual de uso.

Se recomienda al Contador Auditor a dar lectura pormenorizada de la Resolución Nº 56 del 19/06/2017, pues es el inicio de una nueva cultura de fiscalización en nuestro país.