Implicancias sociopolíticas de la crisis económica mundial en A. Latina y Chile

Enviado y publicado por Analytyka Consultores. (R)

A partir del análisis realizado por Vittorio Corbo (CEP) respecto de la crisis económica de la Eurozona, lo que es compartido por analistas europeos y americanos, es indispensable ocuparse de las implicancias políticas para América Latina en lo que resta del año y para el 2012.

La crisis que nos afecta es de carácter mundial, los países más afectados serían los avanzados, seguidos por las economías de Europa, central y del Este, Asia emergente y América Latina, incluido Brasil. En este panorama, el crecimiento mundial marcará un ambiente de contracción (recesión), con evidentes implicancias políticas y una alta dependencia en el comportamiento de los commodities y en la demanda de recursos naturales, donde América Latina es uno de los mayores proveedores.

En este mismo sentido, la posición de Estados Unidos se ve con preocupación y gran influencia respecto de su comportamiento futuro. Sin embargo, los análisis en general no consideran la situación en Medio Oriente y Norte de África (Siria, Irán y Kuwait), cuya inestabilidad puede tener un efecto catalizador en el precio del petróleo, influyendo directamente en el ambiente económico, financiero y productivo internacional.

Demás está decir, que una recesión europea y de las economías desarrolladas implica una menor demanda de productos externos.

En esta perspectiva, y más allá de los diálogos sostenidos hasta el momento, América Latina se enfrenta a dos alternativas: generar una posición cooperativa para enfrentar la situación o una apuesta individual, donde cada país enfrenta el problema con sus recursos y capacidades.

Las posibilidades de cooperación en América Latina han demostrado ser bastante bajas, debido a las asimetrías existentes y la falta de voluntad y capacidad política de mantener las decisiones en el tiempo, en virtud de la presión interna en cada país.

La segunda opción, en cambio, está incentivada por la posición que asumirá cada país frente a la crisis, habida cuenta de la gestión del modelo económico generado en las últimas dos décadas, el manejo sociopolítico y la supuesta madurez con que se hayan enfrentado las crisis anteriores.

En esta situación, el país mejor preparado para un manejo coyuntural de la crisis es Chile y Brasil, siendo el de mayor complejidad Bolivia.

Dado el grado de dependencia de las economía Latinoamérica y los distintos grados de conflictividad sociopolítica existentes en cada país, permiten plantear con alta probabilidad que medidas de ajustes derivadas de cambios en el mercado mundial implicarán un aumento de demandas y movilizaciones, afectando no sólo el crecimiento, sino que el empleo y especialmente las inversiones, con lo que la movilización social tendería a incrementarse en el corto y mediano plazo.

En el caso particular de Chile, la situación se ve sujeta a otra serie de factores internos que finalmente condicionan la posición que Chile tiene en la región. Entre ellos destaca el fallo de La Haya, la mantención de las demandas y movilizaciones sociales, la reacción de economías más débiles ante la crisis y el manejo de las alianzas internacionales (estatales y privadas), con las cuales Chile cuenta para mantener su plataforma económica.

Con ello, los restantes dos años de gobierno se podrían concentrar en el manejo de la crisis, acumulando demandas que serían recogidas en la campaña presidencial del 2013 y con una alta posibilidad de que dicha campaña se adelante en términos de contenidos y búsqueda de candidatos. De hecho, grupos aislados se encuentran pensando las formas en las cuales enfrentar la próxima contienda presidencial.

En consecuencia, es necesario considerar anticipadamente la actual situación europea y mundial y la manera en que los agentes estatales en Chile van a enfrentar este complejo escenario.

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